A alguien en este mundo, estos años, yo inspiré en sueños: La última palabra para amar es amor, pues la primera fue siempre JUSTICIA

"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades!

viernes, 11 de junio de 2010

Y cerraron sus ojos con dos leptones…pudieron ser electrones, aunque moneda romana

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Así le taparon los ojos al Cristo, creamos o no en su historicidad, creamos o no en lo legítimo o lo falsificado del que dicen fue su sudario, la síndone de Turín.
Y creamos o no en esa historicidad, esa legitimidad, a mí las casualidades siempre me sobresaltan, siempre me indican que hay algo más allá de lo que todos creemos y queremos o no ver y saber. Dos leptones. ¿Cómo ha sido que esas partículas elementales que nos componen a todos y todo lo que vemos componen, átomos, electrones en ellos, esos cuerpecillos que hacen posible toda la química, llegaron a llamarse por el nombre de la moneda romana que pusieron a aquel crucificado sobre los ojos? Quisieron connotar los que denominaron esta familia de partículas lo contrario de fuerte, dado que no respondían a esa fuerza y sí a la débil, connotar lo mismo que los fabricantes, primero griegos, luego romanos, de aquella moneda: lo pequeña, en tamaño y valor (¿Qué valor puede tener una víctima? Sólo piedrecillas en los ojos, sólo monedas de escaso valor. Ese todo el tesoro con el que ser enterrados) Pero vayamos al griego, idioma que puso el nombre, leptón de leptós: limpio (desde luego que toda víctima, ya por el hecho de serlo, lo es); fino (con ese significado de elegante); menudo (la buena esencia en frasco pequeño); finamente trabajado (por supuesto); pequeño (como los niños); débil (de lo contrario no le hubiesen matado); delgado (lo están todos los que no comen bien, o los que comen bien habiendo excluido de su mesa el hartazgo propio de verdugos y otros sayones); sutil; agudo. Vocablos preciosos aplicables a tantas víctimas no únicamente de la que hablamos. Creo y creo más y más en esta partícula como dadora de algo más precioso que incluso la química, o sea esta vida y sus florales mundos que conocemos.

Una misteriosa radiación sobre la sábana, ¿la hubo o no? Una misteriosa radiación catalizada por los leptones monedas, leptones electrones.

Si debajo de todo este edificio de partículas y más partículas que los físicos van construyendo con sus aceleradores, hay una sola partícula, ahora pretenden una pequeña cuerdecita que con sus modos diferentes de vibración formaría a todas las otras, ¿por qué no leptones, electrones, esa increíble casualidad que hizo cerrar los ojos de un asesinado con dos sucias monedas como expresando qué fue verdaderamente lo que lo mató, qué, quiénes sus asesinos, dos sucias monedas y sus acuñadores, llamadas como el pequeño electrón principio de nuestra ciencia moderna?

Desde luego no son leptones electrones, ellos no sienten la fuerza fuerte, lo que han detectado componiendo protones neutrones y llaman quarks… Pero
El universo es cosa de poetas.
Déjennos soñar que existió aquella radiación
que sacó la vida en este mundo de un asesinado
a región que desconocemos,
que los verdugos no vencieron por esa vez,
que sacó la vida a la verdadera vida,
la que fue antes,
la que precedió al Universo que contemplamos
y atisbos de ello figuran en las letras del alfabeto de la vida,
aquellos nucleótidos que decíamos,
en nuestro inconsciente nuestros sueños,
como aquel mío donde el propio sueño se definía a sí mismo
como lo único que quedaba en pie del mundo anterior que precedió a éste;
vida, desde luego no este miserable muñón
que aquí conocemos por lo mismo
y del que no acabamos de arrancar como especie
por muy listos que nos creamos de lo tan dominantes.
El Universo es cosa de poetas más que de astrofísicos;
como puede también serlo la Biología,
de dioses,
la divina Vida;
y la Física, la que más debería ser cosa nuestra,
cosa de la poesía,
electrones que resucitan,
y no un cuerpo de novela
puesto en escena por algún científico gris
al que se premió con el Nobel
pues tuvo el santo acierto de combinar modelo aceptable
para lo que se cree componen neutrones y protones,
cuerpo de novela “Three quarks for Muster Mark!” (Joyce),
quark o “trago, cuarto, pinta de cerveza, whisky”
nombre con el que fueron bautizados esos supuestos componentes.
Desde luego los poetas no estaríamos tan borrachos,
por mucho que nos guste la cerveza el whisky,
a la hora de bautizar a nuestras criaturas
como lo están de todas las inimaginables novelerías
estos físicos.

¿Y si los electrones también están compuestos?
¡Pues lo mismo que conforma los nucleones, dé consistencia a ellos! Ylem primordial. Algo así como una Newton partícula, el gravitón que quieren transmita la fuerza de gravedad, que quieren pero ni saben cómo buscarlo.

Es la misma partícula que cada vez se vuelve más pequeña, más energética. Urdimbre de gravitón o cuerda, nido o enjambre de vibraciones que compondría a cada una de las partículas conocidas. A partir de 10 elevado a la veinte vibraciones tenemos un electrón, a partir de 10 a la 23, un protón. ¡Oh Planck, Planck, y tu inaudible h que ahora queremos cuerdas!



Ahora diríamos a 2010 que no eso, ni cuerda ni gravitón, aunque qué más da el nombre mientras no estemos seguros de lo que denominamos. Tal vez ese tan buscado higgs no sea sino las famosas masa energía de Planck, aunque digan que de eso están a años luz todavía nuestros aceleradores, incluido el mastodonte hadrónico del CERN. Mas yo pienso que la energía masa de Planck es algo así como el Dios Katalectikós del que hablábamos hace unas páginas, que termina antes de llegar a su fin, o da por acabada su obra antes de terminarla dado que la obra misma se encargará ella sola de ponerse el final, esperemos que adecuado; energía masa de Planck ¿alcanzable antes de que, según los cálculos, pueda dársele caza, alcanzable desde la región masa-energía con la que ahora esperan atrapar al denominado higgs o partícula divina? ¿Y cuál es esa masa-energía que abriría la región de Planck antes de que teóricamente pudiera ser abierta?

Pues aquí está mi candidata, mi propia masa energía extraída de la armonía observada sobre el papel en su propia configuración, carga eléctrica en la misma que igualaría en cada caso, según se construya este aglomerado de partículas que llegarían a actuar como una sola, bien con protones, bien con electrones, y con ambos formarse el nuevo átomo, ninguna otra partícula tenida en cuenta por mí para su formación; carga eléctrica conjunta de todos esos electrones o protones a conformar esa partícula, que sería igual en culombios a la distancia en metros de las longitudes de onda respectivas de uno solo, protón o electrón. Semejante “átomo” de tales dimensiones o peso 8247,592453 protones, cuando únicamente conocemos y los más pesados fabricados por los físicos, átomos hasta el momento no con más de 103 protones, aunque prometen que existen más y ésos todavía más pesados entrarían en una región de estabilidad como los hasta ahora conocidos de la tabla periódica que lo componen todo.

Esa famosa y futura región de estabilidad para los átomos sintetizados podría ser ésta, o así: Átomos que incluso prescindieran para estabilizar la excesiva carga positiva eléctrica del centro o núcleo (¡Con qué fuerza se repelerían 8247,592453 protones de la misma carga empaquetados en una región reducida, el fermi, 10 a la menos quince metros, o cualquier otra tampoco demasiado más amplia) de los mismísimos neutrones. Átomos formados de protones electrones, el ayudante neutrón, o la otra cara del protón, por fin innecesario para estabilizar con masa el núcleo.
Un átomo tamaño Planck o sea tamaño bacteria, 15143838,85 electrones envolviéndole que equilibrarían el núcleo con una diferencia de carga con él, 1836,152663 unidades, tal que ahora esas mismas unidades, pero en masa, diferencian protón electrón, o construyen todo lo que hay en el mundo bajo esa diferencia, en masa, de las cargas. Habríamos creado un mundo donde la diferencia de masa de sus componentes, protones electrones (no creo que ni merezca la pena seguir descendiendo en los tamaños y ascendiendo en las energías para encontrarle más ensueños de la energético a esto de la materia) hubiese sido traslada a diferencia de carga.

Creo que ésta es la partícula de la inmortalidad, aunque piensen que pueda o no construirse. Pues si de inmortalidad, si de vida perdurable y sin dejar atrás a nuestros muertos, vamos a hablar, hemos de entrar de lleno en el mundo de la física, energía, más que en el de las células, aunque recurriese la propia vida a éstas para ponerse a salvo en Universo sin guía que no hubiese expuesto su perdurabilidad en su propia obra. Como aquí nos exponemos los que escribimos a ser tomados por locos y no perdurar en ninguna memoria.


Y si éste es el átomo que vamos a ser todos, los electrones, como ahora, parte tan importantísima en él, pues ellos le permitirían ser; el átomo que todos seremos, hayamos o no perecido, en el que todos seremos transformados, ¿no pudo ser el primero de todos en pasar a estar compuesto con él, esa partícula inmortal, aquel extraño ser conocido con el nombre de Cristo? El primero en lograrlo desde aquí, nuestra dimensionalidad, ya que por la misma transición han pasado todos nuestros muertos, hayan sido en mundo de dimensionalidad distinta recompuestos con esa sola e inmortal partícula y no desde aquí como él.
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